Amenaza de parto prematuro

#Magicmoms en esta ocasión quiero compartir con ustedes la experiencia que viví el pasado martes 18 de diciembre del 2018. Como bien saben me encuentro en la espera de mi primer bebé,  evidentemente todo el proceso por el cual atravieso es completamente nuevo, el lunes 17 de Diciembre comencé a sentir dolor en el estómago, ingenuamente pensé que algún alimento me había causado dicho malestar ya que el dolor iba y venía, llegó el momento en el que dolor había desaparecido, al día siguiente el dolor comenzaba a ser más fuerte, de inmediato le escribí a mi ginecóloga explicándole los síntomas que tenía, en ese momento me recetó una dosis de indometacina, me pidió que esperara un par de horas en lo que el medicamento hacia efecto, al transcurrir el tiempo estimado le volví a escribir informándole que el dolor no disminuía a lo que su respuesta fue necesito revisarte, te espero en la clínica.

Mi mamá me acompañó a la clínica, al llegar de inmediato me recibió la ginecóloga, comenzó a revisarme lo primero que realizó fue un ultrasonido para corroborar los signos vitales de mi bebé, confirmó que había latido cardíaco, así como movimiento. Posteriormente llevo a cabo la exploración pertinente al terminar sus palabras fueron las siguientes: “El cuello de tu útero se está abriendo, lo que origina que entres en labor de parto, hay dos opciones te puedo dar tratamiento para casa o te detengo en la clínica y te quedas en observación, aquí se te da el medicamento correspondiente. En ese momento sentí que mi mundo se derrumbaba, no pude contener las lágrimas, el miedo me paralizaba, me quedé muda, no sabía que responder. La doctora al ver mi reacción se acercó a mi mamá para comentar lo que estaba sucediendo, mamá tratando de tranquilizarme me abrazó y me pidió que intentará calmarme y que todo estaría bien, en su intento de fortalecerme se le cristalizaron los ojos derramó algunas lágrimas y tomamos la decisión de quedarme internada, puesto que ambas estábamos consientes que la vida de mi bebé estaba de por medio ya que era un embarazo de 23.1 semanas lo que equivale a casi 5 meses de gestación.

Una vez tomada la decisión, me realizaron pruebas de laboratorio (sangre y orina), toma de presión (por cierto, estaba un poco elevada), un nuevo ultrasonido con la especialista para medir el cuello del útero, cantidad de líquido amniótico, placenta, entre otras mediciones. Ingrese al área de tocoquirurgica donde de inmediato me canalizaron para colarme suero y aunado a ello cefalexina (antibiótico) ya que en los resultados del estudio de orina detectaron infección en vías urinarias.

Fueron los días y las noches más largas de toda mi vida, cabe destacar que me da pavor pisar una clínica e ir a consultas. Me enfrente a mis mayores miedos: una clínica, los doctores, las enfermeras, las jeringas, las inyecciones. En esos 3 días que estuve hospitalizada entendí lo que el verdadero amor es capaz de hacer, luchar por la vida de una personita que aún no conozco pero desde el momento que supe de su existencia me cambio la vida por completo.

“Descubrí que la maternidad te saca lo valiente, incluso cuando mueres de miedo”, estoy por cumplir la semana número 27 de gestación, me encuentro totalmente agradecida con las personas que estuvieron pendientes de nosotros y sobre todo agradecida con Dios por el milagro de la vida dentro de mí,una vez más confirmé que Dios es bueno y que nunca me ha dejado,en cada paso que doy es él quien está a mi lado.

Lic en C.T.C Kenya Villarreal

kenyavillarreal@lamagiadesermama.com

 

 

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